Mi pequeña amiga y confidente, llamada "iya", en esta época me estaba preparando oposiciones y le explicaba los temas. Ella se quedaba mirando, como diciendo de que va la tía. El momento más agradable era cuando compartíamos chocolate, que le gustaba más que a mí y no digamos de las gominolas era una fiera. Me encantaba verla tomar el sol tumbarrada boca abajo. Toda relajada. Pensaba que era hembra, pero un día le ví unos bultos desproporcionados para su tamaño y me quedé muerta. "Menudos cataplines". La primera vez que invernó se quedó como en coma y estuve con el secador dándole calor, hasta que me informé que era normal.
Siguiente mascota "rati", toda peluda, que corría por el sofá como si fuera su último maratón, lo malo es que padecía de vértigo y se acojonaba cuando quería saltar a lo "tarzán" de un sitio para otro. A ésta le iba la vida sana, sólo futa y pipas y ala corre que te corre en la ruleta sin llegar a ninguna parte, pero ella a lo suyo. Era más independiente y pasaba de todos.
"Orejón" este tardo muy poco tiempo en cascarla, ya que era muy pequeño, había perdido a su madre y lo encontré abandonado debajo del coche.
Espero que mi próxima mascota sea un perro, lo malo es que no debe hacer caca y entonces lo tengo complicado



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