El sábado por la tarde tenía mono de rebajas, por lo que a primera hora fuí a darme una vuelta por ahí. No sabía si caería algo; ya que las compras " de peso" las había hecho antes. Empezé viendo ropita tranquilamente,había poca gente. Estuve mirando cosas de la nueva temporada, que daba frio verlas, ya puestas.
Yo iba bien abrigada: abrigo, sombrero, bufanda, guantes, vamos de invierno y pocos grados que había de temperatura.
Je, acabé a las ocho de la tarde, ya con ansias vivas de comprar lo que fuera y me metí en una tienda que estaba abarrotada de gente, que daban las cosas al 70%. Acabé en un probador cargada de ropa para probar. Cuando me quité la mía, el cubículo de cartón piedra que éso era el probador ya no me podía mover, con la canción de sakira "loca" a toda "cebolla", sudando como un pollo de los esfuerzos. El probador se tambaleaba, las botas quitadas y yo no cabiamos másss.
Al final me llevé todo a medio probar y unas manoletinas, por cierto una de cada número, que he tenido que volver a descambiar. Lo bueno es que perdería un par de kilos de tanta maniobra.
Y ala a esperar las próximas rebajas, porque de estas experiencias no aprendo y vuelvo a caer
No hay comentarios:
Publicar un comentario